Mi velero ya tiene velas,
cada vez mas tupidas, como veis, eso va despacio,
pero no tengo prisa, ni tiempo,
jeje, de
hacerse a la mar. así que de aquí que es la foto se va a su cajita a dormir hasta después de fiestas, que ya se verá lo que se puede hacer.

Os estoy oyendo, sigue siendo un barco fantasma, tan fantasma que ni siquiera tiene casco, pero todo llegará, paciencia.
Además os queria enseñar el último trabajo de mi hija, unos pensamientos que ha hecho con mucho cariño y esfuerzo


para una señorita del colegio, ha quedado una bolsita monisima, que espero que le haya gustado mucho.